•2/14/2011 04:08:00 PM

Cortesía de Elvin Munguía para CULTURA POPULAR
La ética y la nobleza en los medios de comunicación, se supeditan a la cantidad de Lempiras que reciben para censurar, ignorar y acallar.
Al principio, la comunicación dependía de medios meramente fisiológicos. El hombre primitivo debió comunicarse mediante señas, gruñidos, incluso dibujos. Aunque, eventualmente se fueron utilizando herramientas que sirvieron para hacer más efectiva la comunicación a largas distancias.
Tribus aborígenes de Norte América se comunicaban mediante señales de humo, Tribus aborígenes australianas, agitaban, y aún, hoy, agitan boleas al aire, y así se comunican; en África, a través de los tambores, la comunicación llega efectiva.
Ahora el ser humano tiene: Prensa, Radio, Televisión, Cine, Internet y Celulares. Sin embargo, la nobleza de los medios de comunicación se ha extraviado, ha desaparecido y ha generado problemas sociales tales como: evasión, frustración, manipulación, disfunción social, adicción y narcotización, excitación colectiva, enajenación, indiferencia, pero sobre todo, desinformación.
Los medios de comunicación, dicen lo que debemos ver, lo que debemos escuchar, dicen lo que debemos hacer. Nos manipulan y nos enajenan. La campaña de George W. Bush para realizar la invasión a Irak, llegó a una escala mundial. Mientras las comisiones de la ONU decían: no hay Armas de destrucción masiva, George W. Bush, a través de canales de televisión como CNN y Fox News, para mencionar algunos, energúmenamente, acusaba a Saddam Husein de proteger a los terroristas de Al Qaeda.
La comunicación hace el terrorismo y hace la guerra mediática. Sus palabras están en la mente de la población que no puede decir nada; en Honduras, durante la administración de Manuel Zelaya Rosales, la campaña en los medios de comunicación fue tan absurda, que se volvió un crimen hablar de constituyente o de otros temas con fines sociales.
En los años cincuenta, se satanizó el comunismo en los Estados Unidos y la gente comenzó a temer que les quitaran sus niños y se los comieran, eso ocurre hoy en día en Honduras. Los medios han dejado de lado su nobleza y se inclinan por quien mejor pague, por aquel, que ofrezca mejores bonificaciones.
Los medios hacen lavado de cerebro y tienen facilidad para hacerte creer, lo que ellos consideran cierto. Honduras tiene una explosión de canales de televisión y emisoras con programas de información, que al final son programas de opinión; impositivo totalmente para libre expresión. Cualquier individuo sin escrúpulos puede opinar y opina, quien no opina es el que no tiene las posibilidades de estar frente a una cámara, un micrófono o el espacio en cualquier formato impreso.
Por lo general, cuando las personas comunes tienen esa oportunidad, aparecen en una nota roja, en una nota fatal; el pueblo, quien es el golpeado, el olvidado, el asaltado, aparece en los diarios o en la televisión, sólo cuando ha sido violentamente agredido.
El pueblo, ese conjunto de individuos vistos nada más como seres vacíos y sin inteligencia, aislados, manipulables y sobre todo, magníficos consumidores de cualquier basura que tenga un precio.
La ética y la nobleza en los medios de comunicación, se supedita a la cantidad de Lempiras que reciben para censurar, ignorar y acallar.



1 comentarios:
me encanto tu blog!! mucha informaccion , muy interesante! ya te sigo en twitter! saludos de una Catracha en Canada :)