•5/19/2010 02:19:00 p. m.

Por: Carlos Molina

El poeta y ensayista ceibeño, evocado por el escritor Wilfredo Mayorga

Encontrarse con un viejo amigo y mentor, después de una larga temporada es como hacer retoñar viejas historias en el árbol de los recuerdos. Nuestro personaje instaló primero su tienda de ilusiones en Chicago y después, definitivamente en Nueva Orleans.

El escritor, poeta y ensayista, Francisco Sánchez, más conocido en las tertulias literarias como Marco Tulio Miró, retornó al terruño luciendo su mismo Garbo e inspiración. Siempre con su morral repleto de libros y su portafolio de inéditas ideas. Con su pluma en ristre. Y siempre con Dorita, su inseparable esposa. Originario de Olanchito, pero ceibeño de corazón, el profesor Sánchez era el indiscutible animador que dirigía con verbo de reuniones liricas de esplendor y galanura. Dirigió y locutó en los años cincuenta el informativo “Perspectiva en el tiempo”, hasta que se fue al norte. Pero no para siempre.

La Voz convocada

Antes de viajar, su nombre se unió a otros jóvenes portaliras para publicar el libro “La Voz Convocada” en el que también participaron Nelson Merren, José Adán Castelar, José Luis Quezada, Francisco Aquino Pérez, Tulio Galeas, Carlos Ramírez, y Julio Fonseca que constituyó todo un esfuerzo colectivo en 1967.
En 1990, lo encontramos de nuevo. Y el tiempo se nos fugó presuroso al evocar tantos sucesos transcurridos, tantas experiencias adquiridas y otros tantos proyectos realizados o esfumados.

El poeta Miró tenía entonces en preparación su registro poético de América, una interesante antología continental y según sus palabras “otros trabajos inditos que guardo en esos viejos arcones de madera que tengo como biblioteca” y como al indagar sobre todo ese bagaje de energía y producción, Marco Tulio lo atribuye al significado que los griegos le daban a las musas, pero que un escritor contemporáneo asevera que se trata de uno mismo. De un tercer hombre o mejor dicho; del alter ego.

Por otra feliz casualidad coincidimos nuevamente en ceibita la bella en 1994 dando rienda suelta a las remembranzas y prometiéndonos no olvidar jamás al pueblo de nuestros amores ya que “seguiremos siendo capaces de realizar el sueño cercano o lejano de encontrar en nosotros mismos el milagro de la única y eterna juventud”.

No nos olvidamos del veterano improvisador de la palabra y el verso. Solo que por un tiempo, hemos perdido la brújula de la comunicación; pero tenemos la convicción que tarde o temprano habremos de reanudar aquellas charlas en las ceremonias que compartimos, siempre atesoradas por nuestra vieja amistad.
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2 comentarios:

On 19 mayo, 2010 14:51 , Anónimo dijo...

Se tiene muy poca informacion de este gran ilustre poeta, he querido saber sobre el y no lo he logrado hasta que Cultura popular escribio sobre Miró, esperamos que alguien mas de mas detalles sobrre todo que hace ahora.

 
On 05 febrero, 2012 10:07 , Amanda Sanchez dijo...

Me alegra mucho encontrar esta noticia. Tengo muy pocos recuerdos de mi tio Paco, solo las cartas que tiene mi madre (su sobrina).