•7/12/2009 05:19:00 p. m.

Por: Carlos Molina

José Maldonado es un autor de poemas inéditos, sus obras: dos libros y una novela todavía no salen del cofre pero pronto verán la luz cuando debute en el maravilloso mundo de la literatura publicándolas, para ese entonces estarán bien añejadas destilando un buen nivel de ingenio. Aún es un autor no conocido.

Maldonado de 23 años, vivió su infancia en EUA, la secundaria la hizo en la escuela Internacional El Sauce en la ciudad donde tiene su domicilio, La Ceiba. Al terminar viajó a Nicaragua a estudiar economía y periodismo por dos años; allí fortificó su destino literario y se enroló con los Sandinistas de izquierda. Luego regresó a EUA donde continuó estudiando y participando en tertulias, discusiones con poetas, cuentistas jóvenes americanos y latinos donde salió en una antología publicada por la embajada Peruana en Miami.

Sus poemas son previsibles o andan por lo anécdotal: de repente cae en lo que denuncia o en su propio ego.

Maldonado con tan solo 23 años, conserva dos poemas de su poemario titulado ¨Diurno Doliente¨ en honor a un poema de Pablo Neruda que hoy publicamos en Cultura Popular.

Desencuentro
Esperaras toda la noche la llamada entraña del dolor música de mujeres gritando el desvelo y su rostro tapando el suelo el pasar de aullidos de ojos postreros que al lamerse se llenan de visiones y alientos de arena, uvas grises, ansiedad adquiriendo su forma a medida que el cuerpo se aleja de su nacimiento y recordarte, considerarte, enfurecerte poco a poco es engañarte como un corazón que continúa derritiéndose a bocados, a menudencias; no obstante la pérdida invisible forrada de espinas y la alquimia impresionista de mecerse en las patas rotas yertas de una silla virgen de un anuncio absurdo juramento cual maleza que cubre el asfalto y asfixiado requiere su retorno, similar al de un espejo que se va abrillantando desde su esfera, desde su proclividad como si de allí viene de la luz al congelar la boca de tan cerca después la oscuridad que no cabe en el polvo del miedo.
Duda que ya simplemente esa mirada. Por la acera mental de lo escuchado se cierran las escamas que cobijan la sangre, rubí bruñido, sol flameante metabolismo porque deseamos beber nomas libres de la misma botella del olvido, fruta trazada, caliente como si alguien conociere el traje la soledad de su espada el alba y aun el gentío de su nombre, todo es redondo hueco de unos miembros que chocan contra el aire de una jaula y donde no existió sino la carretera de las aves, vertiginosa plaza dibujada a lo lejos, tan solo tocando el debajo de los pies azules de la muerte, inmarcesible logro así tenderme así tropezarme así mi voz despellejada enrarecida entre las manos para utilizarle como sudario, como cielo negro, como sospechar de una estrella filosa que acaricia vuelos. Lógica obscena. Venas de un rastro ya en cinta seca observo el viaje como una lejanía que atardece en el centro de una lumbre mi vida para atracar fabricando el diploma ilustre, la medalla que debería encontrar entre mis dientes, embalsamarme a mí mismo. Perdonarme sin teoría y disfrutar el deterioro de una campana que sangra hambre por el toque cortinas de piel y sudar, liviandad a desnivel, sentencias circulares huesos que rascan huesos, el desencuentro fue largo y húmedo como un rio profundo que pierde su quietud con un soplo.

Acecho
Ceder temida quieres tu muerte un cristal de mi no lluvia pero temblaban en pequeñas secciones, me miras igual que diga lamer suavizas fantasmas en estos tropiezos como en el océano una mano deshecha en partituras en barcos navegando en tus ojos en caballitos mecánicos rotundos hasta esfumarse dulces imágenes frías como el caramelo desprovisto de ojos igual que duele la nieve en tu cabello de cuento ruso nada mas un racimo de fantasía mas en sí mismo: herido y numeroso. Como un puñado de razas tus cuerpos reviven de forma en mis deletreadas palabras, mi pesada atmosfera un espejo que quiere compararse a dos piernas abiertas, tan dichoso libro inútil decir el título, voy descubriendo páginas sobre la agitada presión del huevo, lo blanco se escapa y tantea las cuentas los labios en la oscuridad sin encontrar más salida que el lamento en donde duerme una manzana y te sueña para desaparecer entre los jardines, quizá con arenas invulnerables de orilla de cansancio de dibujo diluir se en la zona más pura, totalmente en instantáneas precisas cuya fina emulsión solo alcanza para el alma y para la retina del que muere y hace del viento del placer de lo más simple un adagio un hilo indefendible una huella de luz un segundo besado o solo el deseo devorándose.
Votar esta anotación en Bitácoras.com
This entry was posted on 7/12/2009 05:19:00 p. m. and is filed under . You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

1 comentarios:

On 26 enero, 2013 17:55 , Anónimo dijo...

Hey, I think your site might be having browser compatibility issues.
When I look at your blog in Opera, it looks fine but when opening
in Internet Explorer, it has some overlapping. I just wanted to give you a quick heads
up! Other then that, great blog!
Visit my page : liverpool transfer news 2009