•4/27/2009 03:55:00 p. m.

Por: Carlos Molina

"Vivimos en una pocilga de país sin darnos cuenta. Muchos siguen creyendo que viven en un paisaje y que en ese paisaje imaginario, ellos son la más linda florcita"
La Bíblia del Asno, de Indiano.


Según estudios internacionales, Honduras es el país más inculto de todo el continente. Un factor que incide para este mal calificativo es el deficiente sistema educativo. Nuestro país cuenta con un método de enseñanza arcaico, que data de hace más de cincuenta años, aunado a esto está la mala preparación de los maestros. Otro factor es la escasa motivación por la lectura, a nuestros jóvenes no los deleita la literatura, da frío ver como ignoran lo esencial pero son especialistas en lo escapista, como las revistas de farándula, las telenovelas y el estridente sonido del reggaetón con mensaje que incita a la violencia y al desenfreno mientras nuestras pocas bibliotecas permanecen vacías.

Eso es solo una rama del frondoso árbol de la incultura. Nos apasiona el desorden, la destrucción, la informalidad, el irrespeto, la desconfianza y la irresponsabilidad. Prometemos algo sabiendo que no vamos a cumplir, abundan las frases como: te llamaré aunque sabemos que no lo haremos, llego a tal hora y sencillamente no llegamos y si lo hacemos es dos horas después, pedimos prestado algo y no lo devolvemos. Para citar algunos ejemplos. Parece que disfrutamos siendo impuntuales e informales.
Algunos intelectuales son de la idea que si los holandeses o alemanes hubieran venido a conquistar a las indias en vez de los españoles, nuestro comportamiento fuera diferente. Y me parece acertado su concepto.
A los españoles les heredamos la cultura de la destrucción porque llegaron a saquear y a destruir y con el paso del tiempo hemos seguido fielmente esa costumbre.
Vivimos entre el desorden. Destruimos los teléfonos públicos y las señales de tránsito pero el colmo de la destrucción ocurre con los faroles del alumbrado público.
Somos poco serios, contrario a los habitantes de los países nórdicos y hasta el mismo Alemania, entre otros. Los holandeses por ejemplo, viajan impecables en el transporte público, muy pulcros, bien afeitados y en silencio, generalmente leyendo un libro o los editoriales de los periódicos. Y que decir en nuestros buses, los usuarios destruyen los asientos y escriben vulgaridades viajan haciendo un gran escándalo, nunca leyendo. Los conductores o ayudantes les gritan palabras soeces a los peatones o a otros conductores si les quitan el derecho de vía. No hay respeto para nadie. Si está a la espera del cambio de luz en un semáforo, el conductor que está atrás, quiere que en cuanto se da el cambio ya estés cruzando, presionándote con la bocina de su auto. Me pregunto ¿por qué vivimos tan a prisa?
En cuanto a las calles de nuestras ciudades, son un desastre, adornadas por los baches, generalmente pavimentadas pero pareciera que no ya que los vehículos a su paso van dejando una polvareda, debido a la suciedad en que está inmersa la ciudad. Son pocas las calles que están señalizadas y las pocas que tienen pintado el paso para peatones o paso cebra en un semáforo, no es utilizado para tal fin porque los conductores ignoran para que sirven las franjas blancas y detienen sus autos sobre ellas.
Tenemos la cultura de robarnos las tapaderas de las aguas negras, dejando a los transeúntes y conductores una trampa que podría ser mortal.
Y qué decir de las aceras, si en su mayoría están tomadas, ya sea por los vendedores estacionarios o por los inescrupulosos ciudadanos que aparcan sus vehículos sobre ellas, obligando a los peatones a caminar por la calle, expuestos a ser atropellados. Es lamentable pero así es nuestro diario vivir.
La basura es otro mal que invade la ciudad, pareciera que es algo tan normal tirar los desperdicios a las calles. A diario observamos a ciudadanos de todos los estratos sociales con esta fachosa costumbre. Los vendedores exhiben su mercadería en medio de su propia basura, a vista y paciencia de nuestras autoridades. Tengo entendido que la municipalidad les cobra por sus puestos de venta, esa podría ser una salida para obligarlos a limpiar su basural, cobrándoles un porcentaje más, si no mantienen limpia su área, pero nuestras mediocres autoridades no comienzan por algo para paliar este desastre.
Aquí no se conoce el ornato, me atrevo a decir que esto es tan normal, cuando escucho a periodistas o a funcionarios públicos decir: “Estamos orgullosos de la gran ciudad de San Pedro Sula” y más aun al alcalde Padilla Sunceri: “voten por mí para hacer más bella a San Pedro Sula” será que no ha visitado ciudades como Bogotá, Santiago o Curitiba en Brasil, ciudad ejemplo en América Latina por su pulcritud o es que no ve el caos en todo sentido de la ciudad que dirige. No se necesita ser una ciudad rica para no ser aseada y ordenada.
Aquí empieza el desorden desde que amanece hasta que anochece, cuando en horas pico se forma un gran congestionamiento en nuestros bulevares porque a nuestros ingeniosos ingenieros se les ocurrió hacer solo dos carriles y dejar una mediana mas ancha que la calle, más los espacios laterales que podrían servir para ampliar las calles, son ocupados por la basura y la maleza que afea la ciudad. !Que pensantes!
La versión oral que circula de nuestros compatriotas en otros sectores del país sobre San Pedro Sula, es que es una ciudad sucia, violenta y desordenada. Sin embargo es famosa por su industria, única en Honduras, pero ese es otro tema muy distinto al desorden. Nuestras ciudades son dignas de mejor suerte, sus hijos las hemos llevado al caos.

Corrupción

Recuerdo que cuando el huracán Mitch se llevó el puente Cangrejal en La Ceiba, construido a principios de siglo por la Estándar, los suecos ofrecieron donar un nuevo puente pero con la condición que ellos mismos lo construyeran, se dieron cuenta que somos un pueblo corrupto y nos robamos los fondos para las obras. Los europeos en seis meses tenían construida la nueva obra, pero la vergüenza más grande ocurrió cuando a solo días de haberse inaugurado el nuevo puente, los ciudadanos ya se habían robado los barandales de metal. Mucha razón tenían los suecos para no entregarnos los dólares, estaban seguros que algo raro pasaría con la construcción.
Desde que el Mitch dejó a su paso desolación y destrozos en el país, han pasado varios años y nuestros gobiernos no han podido construir el puente sobre el río Guaymón, llevan cinco años de labores y son pocos los avances, lo que a los suecos les llevó seis meses, en una obra de casi igual magnitud pero claro estamos a años luz de su cultura.
Nuestros gobiernos nacionales y locales gastan millonadas publicitando las pocas obras que hacen, ¿a caso el pueblo no los eligió para eso?, nunca escuchamos promocionar la cultura, ni el turismo interno. Tampoco les interesa construir parques para la recreación familiar y los pocos que hay están descuidados o son tomados por los indigentes. Pongo como ejemplo San Pedro Sula, pero esto ocurre en toda Honduras, aunque hay ciudades más limpias y ordenadas que Tegucigalpa, San Pedro Sula, El Progreso, La Lima y Choloma, para citar las más sucias.
Con este panorama desolador, le doy la razón a los que afirman que si los emperadores Carlos V y Felipe II, reyes de Europa y las Indias hubieran enviado holandeses o alemanes a conquistar estas tierras, hoy fuéramos responsables, respetuosos, organizados, puntuales y limpios.
Siempre hemos criticado al escritor hondureño Cesar Indiano por su crítica sarcástica en contra de su propio país y su gente en su controvertido libro “La Biblia del Asno”. En esta obra Indiano puso las cosas patas arriba, al leerlo nos dimos cuenta que siempre hemos vivido así.
Indiano escribe: “Vivimos en una pocilga de país sin darnos cuenta”. “Es el libro perfecto para esas personas que siguen creyendo que viven en un paisaje y que en ese paisaje imaginario, ellos son la más linda florcita”.
Es difícil aceptar esta situación, pero cuando observamos a nuestro alrededor nos damos cuenta que es la triste realidad y no hacemos nada por cambiar nuestra cultura. Bien dijo Francisco Morazán que nuestros países no estaban preparados para gobernarse solos, por eso ansiaba una Centroamérica unida.
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5 comentarios:

On 01 mayo, 2009 22:12 , Anónimo dijo...

De acuerdo Carlos. Tenemos que seguir trabajando para ser mejores.

 
On 19 junio, 2009 09:19 , Anónimo dijo...

EXCELENTE COMENTRARIO, PERO TENEMOS QUE SEGUIR TRABAJANDO....

 
On 30 mayo, 2010 21:35 , MunozMoran dijo...

No comparto eso de que "si no nos hubieran conquistado los españoles". Aunque no es que me caen bien tampoco. Hay que notar que a Haiti que esta mas desordenado lo colonizaron los Franceses, a Guyana (otro desorden)los Holandeses y a los paises de Africa que colonizaron los Alemanes no les va nada bien. Casi en todo el intelectualismo hondureño se tiene esta separacion entre "nosotros" y "ellos" hablando del colonialismo sin reflejar que esa es una manera obsoleta de analizar las cosas. Somos ahora una sociedad multicultural, multinacional, multiraza (existe esa palabra?) de la que cierta parte son vestigios de la colonia, pero en Hond muy poco comparado a otras sociedades Latinoamericanas.

 
On 08 octubre, 2013 10:44 , Anónimo dijo...

Bueno MuñozMoran tiene mucha razon en ese aspecto!!!

 
On 12 enero, 2015 21:55 , Anónimo dijo...

el problema mas grande que veo yo, es que todo lo ägarramos"por política, cualquier perico de los palotes, siempre le está echando la culpa al gobierno de turno, y algunos hasta poniéndole zancadillas al gobierno para que todo le salga mal, solo por que no es de su partido, cualquier idiota hasta se pelea con otro afirmando que los corruptos son de los demás partidos, menos los del suyo, a que estupidez hemos llegado, en vez de apoyar al gobierno aunque sea de otro partido, lo que hacemos es estar en contra de todo lo que haga el gobierno, por eso estamos como estamos señores, y no saldremos del hoyo en que vivimos mientras no cambiemos nuestra forma de pensar y de actuar. si seguimos como hasta hoy, nunca dejaremos de ser un país mediocre, nuestra dignidad la hemos perdido, ya no hay valores morales, estamos viviendo como semovientes de hacienda ganadera que cada quien hace lo que le venga en gana....... y las leyes ....... que ?.......pero a pesar de todo, yo sigo repitiendo esa bonita frase de la oración del hondureño....... "BENDIGA DIOS LA PRÓDIGA TIERRA EN QUE NACÍ " .. y le agrego........... Amén.